Blog.

Futuro imperfecto

Ford Nucleon

Estoy trabajando en un proyecto de conceptualización de producto. No es el primero en el que participo, algunos con un carácter más especulativo, otros más cercanos al mercado. También sigo y he seguido bastantes trabajos en la misma línea. Hay un matiz que hace que de partida te creas más o menos lo que estás viendo. Es un matiz lingüistico, muy sencillo, casi tonto.

No es lo mismo oír “el motor estaría alimentado por hidrógeno” que “el motor estará alimentado por hidrógeno“. Esta simpleza, la elección del tiempo verbal, implica explicitar una autoconfianza necesaria en un campo del diseño en el que los datos se basan en proyecciones más que en certezas. Hemos de creérnoslo para hacer que se lo crean.

En la imagen, junto a William Ford, un concepto que nunca fue: el Ford Nucleon de 1958, impulsado por energía nuclear. Es tan importante la aportación de aquellos conceptos que terminan siendo productos como la de aquellos que consideramos locuras. Estos últimos establecen límites, que si no existieran nunca podrían romperse.


Diseño, Yo y yo | 2 comentarios »


2 comentarios para “Futuro imperfecto”

  1. Xeron Tolo dice:

    Por que collons non pos uha afoto tua, en ves dese cara’e zapallo!

  2. Miguel dice:

    Ainda non fixen ningunha coa maqueta dun coche atómico, pero dame tempo.

Deja un comentario