
Llevo ya más de dos meses en Madrid, pero hasta ahora no me había asentado. Llegué para cambiar de aires y han cambiado; las cosas van bien e irán mejor. Vivo en Chamberí, con uno de mis mejores amigos y rodeado de más gente que suele alegrarme el día. Como hizo Sofía cuando me dio el lienzo que pintó para mi nueva habitación. Joy Division, Unknown pleasures: soy previsiblemente contentable.









